Desde el año 1994 que tenemos
Shar-Peis, una raza milenaria, enigmática, sorprendente y muy
especial, mitad perro, mitad gato. Conocerla es quererla, hay que luchar
por mejorarla, y no caer en la tentación de muchos que por hacer
dinero no estudian los ejemplares a cruzar, trayendo al mundo peis con
defectos, enfermedades hereditarias y congénitas que hacen que
tenga fama de perro delicado o problemático en cuanto a salud.
Nosotros intentamos rodearnos de buenos
ejemplares, de las mejores líneas de sangre para poder mejorar
la raza y poder crear una línea propia y se sepa valorar nuestro
esfuerzo, teniendo la confianza de que será un animal sano y
su educación y crecimiento en ambiente familiar.